martes, 22 de septiembre de 2009

LA VUELTA EN TOLEDO por Vanessa

Ya llego a su fin, la última de las 3 grandes, con un balance para el equipo muy positivo. También hay que decir, que se lo han ganado por su gran esfuerzo en toda la vuelta. El trabajo ha sido impecable. La ultima semana ha sido dura, ya que las etapas eran largas y con abundantes puertos de 1ª y de categoría especial, apenas daba tiempo a que el cuerpo recuperase...(y también hay que resaltar el no tener día de descanso, claro) sin olvidarme del mal tiempo y los abundantes cambios de temperatura. Vamos que resumiendo un poco, todos los elementos en contra.


La llegada a Navacerrada fué genial, el tiempo era estupendo (no puedo decir lo mismo de cuando salíamos de casa, que diluviaba de una manera exagerada), dos amigos nos esperaban para colocar la pancarta de "PEÑA CICLISTA DAVID LOPEZ" coche para arriba, otro para abajo y listo! la pancarta se leía desde 50 metros mas abajo (es que el primer día que estrenamos la pancarta, David iba tan concentrado que no la vio, así que la colocamos de manera que no pasase inadvertida.. jeje). Después de colocarla y de comer el tradicional bocadillo de tortilla de patatas, nos llegaba la primera pasada de la etapa, unos coches, unas motos con banderillas y ahí llegan los escapados, detrás muy seguiditos el Caisse tirando de clase, menos mal que David nos echo una sonrisa. La segunda pasada fue mas dura, lo primero porque llovía a mares y lo segundo porque ya se les veía cara de sufrimiento. A recoger todo el campamento y a bajar hasta Toledo a encontrar el hotel.


En los últimos días se podía oler los nervios, sobre todo cara a la contrareloj del sábado (lo más curioso de todo era que el líder parecía el más tranquilo) Es increíble el buen ambiente que se mueve dentro del equipo, risas y bromas es el condimento ideal de las cenas.

El buen día que hizo el sábado, contribuyo a que Toledo rebosara de gente por cada esquina. En la salida rodeando al autobús del equipo, le gente aplaudía y aclamaba al líder para sacar fotos y vídeos para el recuerdo. Empieza lo emocionante, me monto en el coche de equipo, para seguir a David en la crono. 3, 2, 1, YA!!!.... No hay marcha atrás, los músculos se ponen en tensión y el reloj empieza la cuenta atrás. Aún tengo el buen sabor de boca, la gente gritaba el nombre de David, le empujaban con sus ánimos. Tenia las sensaciones a flor de piel, cada curva, cada cambio de marcha, lo vivía tan de cerca, verle delante mío dar pedales, me hacia sentir dentro de la carrera. Lo peor fue verle bajar, me daba vértigo ver como apuraba la frenada, para luego abrirse y tomar la curva. Fue impresionante ver a la gente eufórica en la subida a meta, gritando, silbando...

Lo único malo que saco de mi fin de semana en la vuelta.... es la despedida.